Un tiempo realmente corto duro el amor de YiJeong, solo comparado con un suspiro, después de jurar amor eterno a GaEul, de hacer hasta las cosas más románticas e idealistas por ella, pero en cuanto otra se cruzo en su camino sus sentimientos tambalearon. Ella no lo sabía, sospechaba que había algo que no estaba marchando bien y JiHoo fue el primero en saber la verdad... él nunca fue una persona de su agrado pero verlo con otra estando con GaEul... no había excusas para justificarlo. Sin embargo no podía intervenir, por más que le doliera verla a ella engañada... no podía romper una relación, el vivo lo que se sentía cuando alguien te robaba el cariño de otro.
Pero ninguna mentira se sostiene por mucho tiempo, mucho menos cuando hay un mal mentiroso, YiJeong no tuvo reparos en confesarle a GaEul que sus sentimientos habían cambiado, que ya no sentía ese amor desbordante por ella, que había una nueva persona que le hacía latir su corazón... para GaEul la noticia le tomo por sorpresa... no supo qué hacer, ¿acaso no la amaba?, no fue él quien le rego por una oportunidad... por él traiciono a su corazón, se arriesgo a tomar esa oportunidad y ahora... él se deshacía de ella como si nada.
No fue como antes, el dolor no era tan intenso, era un golpe a su orgullo a su cariño, al tiempo y al afecto que se tiraba por la borda, se sentía un poco usada y tonta... ¿Por qué creo en sus palabras?, cuando la verdad era que JiHoo siempre estuvo rondando en su cabeza, como un fantasma que no logra el descanso... ¿Por qué solo podía pensar en él?, incluso ahora cuando YiJeong la dejaba, solo quería un abrazo de él... ¿pero con cara le pedía eso?, cuando ella lo olvido tan fácil... con alguien que ni siquiera se quedo con ella...
Pero el amor no tiene reproches y cuando alguien ama realmente no puede culparte por tus decisiones, ni siquiera piensa en hacerlo, solo pretende vivir el presente y el pasado contigo y eso sentía JiHoo, no pedía nada GaEul no estuviera en condiciones de darle, si una vez lo tuvo... podía tenerlo de nuevo. Cual ángel guardián, él vino por ella... para estrecharla contra su cuerpo, para darle el calor que necesitaba, para entibiar ese corazón roto y llenarlo de vida. El dolor de su pecho no era precisamente de la ruptura, era del hecho que JiHoo estaba con ella... a pesar de todo, él estaba allí en el mismo cuarto calmado el dolor que otro había dejado... no era digna de tanto cariño de tanta lealtad... él era y siempre sería el mejor para ella y solo hasta ahora podía verlo tan claramente.
¿Pero cómo podía pedirle una nueva oportunidad?, cuando ella fue la culpable de su separación, no... no merecía a esta persona, por más que lo deseara... ella no podía pedirle nada.