lunes, 23 de abril de 2012

3° Unforgettable


El regreso de JiHoo fue duro, pensaba que ella... bueno, que estaría esperando por él, pero tampoco era un iluso, haberla dejado con él no había sido una buena idea, quizás... si ambos se hubieran ido las cosas serian muy distintas, pero ese había sido su error, dejarle para que aclarara sus sentimientos y lo que hizo fue llenarla de más dudas y en esa confusión el ganador fue YiJeong.
Aun con su corazón sangrando tenía que sonreír, él no podía dejar de pensar que YiJeong se había robado a GaEul, sin embargo no tenía derechos para pelear por ella... no podía hacerle reclamos, si la había dejado libre... solo él era culpable. Verlos a los dos como una pareja feliz, como un todo, le hacía preguntarse si esto era lo que YiJeong sentía al verlo a él con ella, esta sensación quemante en el pecho, saber que sus manos, sus labios... que ella estaba con otro que no era él... ¿Por qué dolía tanto? ¿Cómo pudo soportar tanto tiempo en esta sombra?, JiHoo solo llevaba unos días viéndolos y su alma se partía en trozos más pequeños con cada caricia dulce que se perdía.
GaEul sentía un poco de confusión, estaba algo... difusa, era como si su corazón se alborotara y lo peor era que no precisamente por YiJeong, era difícil borrar cada bello recuerdo, pero con YiJeong a su lado lo conseguiría, amarlo más que a nadie, incluso más que a JiHoo. Pero YiJeong se sentía inseguro con la presencia de JiHoo, él siempre supo que GaEul lo había escogido por que solo quedaba como la otra opción pero... ¿Qué pasaría él le pide que vuelva?, ese tipo de preguntas le carcomía la mente, y como siempre la inseguridad causaba muchos daños, entre el miedo a ser abandonado. Era mejor huir primero a ser dejado atrás, eso pensaba YiJeong, no deseaba enfrentarse al dolor de una perdida, de un quiebre, prefería ser él quien la dejara.
Esa aura de dudas la hacía sentía a GaEul, lo notaba distante, diferente... pero ella creía en él, en sus palabras en su amor, ponía sus manos al fuego sin temor a quemarse, saltaría un edificio por él, pues tanto tiempo se empeño en hacerle entender que... YiJeong la amaba, que no la dejaría como JiHoo.
Y mientras unos pensaban en huir, otros solo deseaban regresar corriendo... al campo de batalla, pero aun no era su turno, aun debía esperar entre las sombras, añorando su presencia.

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