viernes, 25 de mayo de 2012


White Day



Un día blanco… ¿no es todo lo que desea una chica?, caminar con un ramo de flores y con cada paso su corazón se acelera, con cada respiro su pecho se aprieta, caminando largamente por ese pasillo teñido de rojo, con una mirada perdida y la sonrisa pegada en los labios. Sin importarle nada más que aquel que espera en el altar, sintiendo que sus ojos te llaman con insistencia y que lo único que deseas es besarlo y que el mundo se acabe.
JiHoo miro la entrada de la iglesia un fulgor la baño de pies a cabeza… GaEul parecía un verdadero ángel, flotando hacia él… ¿Qué había hecho para merecer tanta fortuna?, una mujer como aquella no se puede perder, este era un premio del cielo, jamás iba a apartarse de ella… no deseaba hacerlo.
Pero solo ellos eran los felices ya que uno estaba con el corazón partido YiJeong, no podía creer lo que estaba pasando, la desesperación lo traicionaba, era un loco herido, no podía respirar, imaginaba que era él quien esperaba al final del pasillo, que su mano tomaba la suya, deslizando la argolla, pero esa imagen jamás llegaría a concretarse, porque a esas horas, quien estaba a su lado, quien juraba ante dios era JiHoo, nadie más que él tendría el privilegio de ese ángel. Resignación, que palabra más odiosa, ¿Cómo podían emplearla para hacerles olvidar a los más grandes amores?, seguro fue alguien que jamás supo que era el amor, pero ya no tenía caso reprocharse, pues él la había perdido por miedo, por estupidez, en cambio JiHoo… él estuvo constantemente esperando por ella, con todo el dolor de su cuerpo, les deseaba felicidad.
Simplemente todo siguió su curso, nada pude simplemente desaparecer, solo cambia, se transforma en algo que nos hace falta.

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